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Videojuegos y consolas de los 80 y 90: grandes fracasos

Si 30 o 40 años después, seguimos disfrutando de los videojuegos y consolas que nacieron en los 80 es que lo petaron. Tal vez en su día no pero, tarde o temprano, les acabó llegando el éxito. Sin embargo, hay muchos otros títulos que fueron un fracaso absoluto y quedaron en el olvido. Y, ojo, que Atari y Nintendo también tienen de ésos… ¡no iban a petarlo con todos sus videojuegos y consolas!

Videojuegos y consolas de Atari que se la pegaron

Placas arcade, máquinas, computadoras, videoconsolas… con tanto producto, ¡normal que Atari tuviera algún bache! Este gigante de los videojuegos tuvo, como todas las empresas de éxito, sus luces y sus sombras.

Pac-Man para Atari 2600

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¿Existe algún videojuego con una mecánica más sencilla que Pac-Man? Sin quitar mérito a Toru Iwatani, por supuesto. El encargado de hacer la versión para Atari en 1981 no consiguió casi nada: los puntos eran rayas, la pantalla parpadeaba, la música era más estridente todavía que la del original… en fin, un desastre.

Cierto es que el susodicho, Tod Frye, no tuvo mucho tiempo para hacerlo en condiciones. Le metieron prisa por sacar a tiempo videojuegos y consolas para la campaña de navidad. Ése fue el primer motivo del fracaso. El segundo, que Atari se vino arriba, sacó del tirón dos millones de cartuchos y, aunque al principio se compraron bastantes, el éxito comercial no fue suficiente.

E.T. para Atari 2600

Otro fiasco de Atari para su consola 2600 y el título por excelencia de los grandes fracasos de la historia de los videojuegos. No aprendieron de sus errores y de nuevo las prisas les jugaron una mala pasada. Aunque en defensa de Atari hay que decir que el que metió prisa en este caso fue Steven Spielberg.

Tras el éxito en taquilla, Atari consiguió los derechos para hacer el videojuego y hasta el propio Spielberg fue el que eligió al programador. Pero 6 meses -que era lo que se tardaba entonces, más o menos, en desarrollar un juego en condiciones- le pareció demasiado, sobre todo porque la navidad estaba a la vuelta de la esquina.

Y, como le pasó con su versión de Pac-Man, sacó a la venta muchos más cartuchos de los que finalmente vendió: cuatro millones frente a uno medio. Total, que entre que no se comió un colín y que conseguir la licencia de la peli le había costado una pasta, éste fue el principio del fin de Atari.

I, Robot

Éste ya no estaba pensado para consolas domésticas, si no que era un videojuego para máquinas arcade. Como ha pasado en muchos momentos de la historia en diferentes ámbitos, ser un adelantado a tu época puede ser un arma de doble filo. Por un lado, puedes dejar a todo el mundo con la boca abierta pero, por otro, también puede pasar que el público no esté preparado para algo revolucionario. Y eso fue lo que le pasó a ‘I, Robot’, que llegó en 1983 con los primeros polígonos en 3D sombreados de la historias de los videojuegos y las consolas… y tal vez le hubiera ido mejor si hubiera aparecido más tarde.

Primero, era muy caro hacer este videojuego para consolas domésticas y, segundo, estar al lado de maquinistas de recreativos como Centipede, Space Invaders y Donkey Kong era demasiado impactante. Ya sabéis lo que dicen “adaptarse o morir” y este videojuego de Atari murió. Hoy, sin embargo, se considera un título de culto por la gran innovación tecnológica que supuso en su momento.

Atari Jaguar

Hasta ahora hemos hablado de videojuegos, pero ésta es la primera consola de la lista de fracasos. La verdad es que prometía, sobre todo, porque funcionaba a 64 bits, cuando la competencia lo hacía a 16. Pero competir con la Super Nintendo y la Mega Drive (estamos ya a principios de los 90) no era fácil. Funcionar a 64 bits parecía una apuesta segura, pero si no tienes una gran catálogo de juegos con el que lucirte… no hay mucho qué hacer. Así que la Jaguar fue la útlima videoconsola doméstica de Atari.

Nintendo también fracasó con algunos videojuegos y consolas

Pero tampoco mucho. Sólo tuvo un par de tropiezos que hoy en día, con el exitazo de Donkey Kong y Super Mario, han quedado en el olvido. De hecho, como no hay mal que por bien no venga, uno de esos tropiezos fue para Nintendo el pasaporte que le abrió el camino en América.

Radar Scope 

Con el exitazo mundial de videojuegos de marcianitos como Space Invaders, Nintendo quiso intentar algo parecido y llevarlo a Estados Unidos. Y así lo hizo, pero fracasó. Así que un montón de máquinas de Nintendo se quedaron en un almacén de Nueva Jersey criando malvas. Hasta que llegó el responsable de la empresa en América que, de forma muy inteligente, pensó que había que aprovechar ese hardware. Y le encargó la tarea a Shigeru Miyamoto.

Todos conocéis a este genio, así que ya podéis imaginar lo que pasó. Miyamoto pasó de Radar Scope y quiso hacer algo completamente diferente, fuera del género de los matamarcianos. Así que se puso manos a la obra, con la directriz poco después de adaptar su creación a la historia de Popeye…y lo que vino después, ya es historia: miles de videojuegos y consolas de Donkey Kong y Super Mario vendidas en todo el mundo.

Virtual Boy

Como le pasó a Atari con ‘I, Robot’, esta consola de Nintendo estaba demasiado adelantada a su tiempo. Ésta llegó más tarde, en 1995, pero todavía era demasiado pronto para los videojuegos de realidad virtual. Sobre todo, porque la máquina era demasiado aparatosa. Pesaba bastante y llevar las gafas mucho tiempo daba dolor de espalda y de cabeza. Resultado final: sin ni siquiera llegar a distribuirse en Europa, fue el mayor fracaso de la historia de Nintendo.

Vectrex

Era lo más parecido a una arcade doméstica. De hecho, por qué no decirlo, tiene un aire a las recreativas de MiArcade pero en miniatura. Pero lo que hoy tal vez hubiera sido un éxito -y, de hecho, las arcade caseras lo son- en su día no lo fue. Claro, que el 82 no es el 2017 y conseguir buenos gráficos y colores vivos en una pantalla de 9 pulgadas era muy complicado.

Aún así, y a pesar de que sus gráficos se basaran en vectores y de que se utilizaran unos filtros transparentes para “colorear” la imagen, tuvo cierto éxito. Pero le duró poco… sólo un par de años. En seguida llegaron los primeros micro ordenadores y se comieron esta videoconsola y el videojuego que la acompañaba, el Mine Storm.

Amstrad GX4000

“Manolete… si no sabes torear, pa qué te metes”. Es lo que debió pensar el genio de Amstrad al que, después de años haciendo micro ordenadores, se le ocurrió meterse en el mundo de los videojuegos y las consolas. Los principales motivos del fracaso fueron los pocos juegos que tenía y el precio de los mismos. Eso y, por supuesto, la competencia de otras videoconsolas como Mega Drive.  

Apple Pippim

Sí, Apple también tuvo su propia videconsola. Aunque ellos preferían llamarlo ordenador barato y multimedia. El caso es ¿cómo la empresa de la manzana no iba a intentar algo así a mediados de los 90, con el boom que había de videojuegos y consolas? Bueno, pues intentarlo, lo intentó. Pero, claro,con sus precios desorbitados. La maquinita costaba 599 dólares y encima ya estana rondando la Play Station, así que tuvo poco que hacer.

Como siempre, en MiArcade nos gusta que nos contéis vuestras experiencias. ¿Recordáis alguna videoconsola o videojuego del que nunca más se supo?

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